UNIVERSIDAD DE OCCIDENTE
Trabajo
Blog (Control de lecturas y comentarios)
Alumna
Cárdenas Cutiño Valeria Danahe
Maestra:
María Verónica Salazar
Matricula:
0950082
Materia
Gestión e Innovación Educativa
Grupo
01 LPSI
Fecha:
Martes 06 de Noviembre del 2012
MODELO DE GESTION EDUCATIVA ESTRATEGICA
Programa de escuelas de Calidad
I.
EL
CAMBIO EN LOS SISTEMAS EDUCATIVAS
Referentes
internacionales
La dinámica
internacional del cambio educativo no está al margen de ser un meta proceso
sociopolítico, trae consigo factores asociados a objetivos determinados,
valores compartidos, direcciones particulares y perspectivas diversas;
elementos que intervienen de manera interactiva en este proceso de
reconstrucción educativa.
Considerando el plano internacional, referido a los movimientos
del cambio en el ámbito educativo, algunos autores señalan que el problema de
este asunto crítico, es encontrarle sentido
y darle significado al cambio1. Es decir, responder a una serie de
cuestiones relacionadas con la reforma misma ¿vale la pena?, ¿de aceptarse,
que generaría?, ¿qué se puede hacer para que el efecto sea positivo? entre
otras cuestiones de alto valor.
Este referente trae consigo entendimientos para todas personas que
están en el ambiente educativo y se señala todo lo relacionado a este. Son los
cambios que se viven dentro de este ámbito para lograr cosas mejores.
Las
innovaciones resultan claras después de sus resultados exitosos, jamás se
aprecian desde su origen o por anticipado. Ver para creer, es la idea
popular en todo ámbito, incluso en el sector educativo. Dado este razonamiento
limitado respecto de la transformación necesaria y urgente de la educación, es
que los procesos son más lentos, poco respaldados y altamente criticados.
La
planificación del desarrollo de la escuela ofrece una vía para conectar ambos
campos e ilustra una forma de abrir las puertas de la mejora de manera
paralela o por lo menos lo más cercano a la simultaneidad. Los tipos de
planificación no son desconocidos para las escuelas; la planificación de su desarrollo
puede verse desde perspectivas diferentes y recibir nombres distintos en cada
país.
Las planificaciones son importantes dentro de
las escuelas y esto para poder desarrollar de una manera más significativa lo
más importante que se necesita para lograr una buena integración de las partes
faltantes.
Muchas personas están interesados en el nuevo aprendizaje y
mejorar el aprendizaje mejorar la enseñanza y el aprendizaje. Incorporar e
interpretar las exigencias de una política educativa externa. Autorizar a la
escuela a hacerse cargo de su propio desarrollo. Hacer partícipes a los padres
de los compromisos educativos desde el marco legislativo. Desarrollar
mecanismos que permitan la supervisión y la responsabilidad compartida. Precisar los medios para coordinar el apoyo
procedente de la estructura educativa. Seleccionar un enfoque y herramientas de
gestión que puedan ser utilizados por directores para planificar sus procesos y
controlar su presupuesto.
Principios de la calidad educativa
La
Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (ocde) señala la
importancia de la preparación de los jóvenes en la sociedad contemporánea y de
la facultad de las personas para intervenir con amplio criterio en la
definición de las políticas públicas que repercutan e influyan en su vida
personal, social, profesional y cultural.3 En los Objetivos de Desarrollo del
Milenio, creados por la Organización de las Naciones Unidas (onu) para reducir
la pobreza mundial a la mitad para el año 2015, se contempla lograr la
enseñanza primaria universal y se señala que “la calidad de la educación, es
tan importante como la matrícula”. Este enunciado es conocido por 190
países que integran la onu, entre ellos México4. El país no puede estar al
margen de este tema, que representa un reto más para la educación; el Modelo
que aquí se presenta pretende aportar elementos para coadyuvar en su
cumplimiento.
Todos los principios son fundamentales para el logro de metas y para
tener una mejor calidad dentro del contexto educativo y así poder lograr
objetivos más claros y precisos.
La
reflexión teórica sobre calidad educativa es muy extensa y, evidentemente, responde
a las peculiaridades de cada sistema educativo y a sus concepciones
ideológicas; mucho se ha discutido sobre cómo mejorar la calidad de la
educación, sin embargo, al no contar con una definición clara de este concepto
se sigue promoviendo el debate por la calidad educativa.
Es
conocido que la inquietud por los resultados educativos trasciende a los programas
sexenales; es un elemento que subyace a las iniciativas en materia de
educación, pero que se ha visto rebasado por las apremiantes necesidades de
expansión de los servicios escolares en México.
Con estos pocos antecedentes
se puede constatar cómo la calidad educativa se define a partir del contexto y
de múltiples factores. En un intento por entender más claramente este
concepto, que se constituye como un elemento esencial del MGEE, se parte del análisis de algunas apreciaciones al
respecto. Sylvia Schmelkes (1995) plantea que la calidad educativa debe
entenderse como la capacidad de proporcionar a los alumnos el dominio de los
códigos culturales básicos, las capacidades para la participación democrática,
el desarrollo de la capacidad para resolver problemas y seguir aprendiendo, y
el desarrollo de valores y actitudes acordes con una sociedad que prevea una
mejor calidad de vida para sus habitantes. Esta conceptualización sitúa
como centro de la calidad educativa al aprendizaje de los alumnos y la
formación de ciudadanos ante el desarrollo de la sociedad.
Todo esto es muy importante y todo influye para que se logre un mejor
avance y una mejor calidad para las personas, todas las personas necesitábamos
básicamente de varios factores para poder determinar lo que se necesita.
También se incluyen los valores que son primordiales para las personas, la
manera en como todos tienen una manera de pensar en base a la cultura
establecida dependiendo en el lugar donde cada quien vive.
Es
importante tener presente la definición de calidad educativa propuesta por la
Organización de Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura
(unesco): “La calidad de la educación en tanto derecho fundamental, además de
ser eficaz y eficiente, debe respetar los derechos de todas las personas, ser
relevante, pertinente y equitativa. Ejercer el derecho a la educación, es
esencial para desarrollar la personalidad e implementar los otros derechos.”
PRINCIPIOS
DE LA CALIDAD EDUCATIVA
a) Flexibilidad. Se refiere a que la educación que se imparte a través del
sistema educativo en su conjunto tiene que adaptarse a las características de
los estudiantes en los diversos contextos sociales y culturales, lo cual exige
transitar de una pedagogía de la homogeneidad a una pedagogía de la diversidad,
para potenciar los procesos de enseñanza y aprendizaje optimizando el
desarrollo personal y social. En tal caso, las instancias educativas han de
partir de la singularidad inherente para propiciar las formas de gestión
pertinentes que la lleven a cumplir con sus propósitos institucionales.
b) Equidad. Para no confundir equidad con igualdad, es conveniente
aclarar que son aspectos diferentes y a la vez inseparables. Se entiende por
igualdad al tratamiento homogéneo que se da a las personas y por equidad al
tratamiento diferenciado dentro de esa igualdad. Una educación de calidad con
equidad, es aquella que se brinda a todos por igual pero considerando las
características y oportunidades que cada beneficiario requiere, es decir, es
importante la individualidad de los estudiantes, su contexto social, su ámbito
cultural y su entorno geográfico.
c) Relevancia. Una educación relevante es aquella que, partiendo de las
exigencias sociales y el desarrollo personal, genera aprendizajes
significativos. La relevancia se refiere al ¿qué? y ¿para qué? de la educación,
al aprendizaje de competencias para participar en los diferentes ámbitos y
retos que impone una sociedad del conocimiento; se refiere a la facultad para
desarrollar un proyecto de vida en relación con otros. Se relaciona entonces
con los más altos fines educativos, desde la perspectiva político-social
situada en un contexto y en un momento histórico determinado.
d) Pertinencia. Este principio remite al significado que la educación tenga
para los beneficiarios directos, considerando los contextos sociales y características
de los estudiantes, en congruencia con el currículo a desarrollar; de tal forma
que los contenidos educativos sean eminentemente significativos, acordes y
vanguardistas, que se puedan apropiar considerando la idiosincrasia, el momento
histórico y los avances científicos y tecnológicos en los procesos de enseñanza
y aprendizaje.
e) Eficacia. Hace referencia a la medida y proporción en la que se
alcanzan los objetivos educativos, respecto de la equidad en la distribución
de los aprendizajes, su relevancia y pertinencia. Es lo que se observa y
valora como impacto de la educación.
f)
Eficiencia. Se refiere a la relación existente entre los objetivos educativos
esperados y los aprendizajes logrados, mediante la utilización óptima de los
recursos destinados para ello. En el sistema educativo nacional se asocia a la
eficiencia con los niveles de logro de indicadores que se alcanzan en un
período determinado.
El
presente Modelo pretende recuperar la propuesta derivada del debate internacional
relacionado con la búsqueda de consensos sobre la noción de calidad educativa,
no con el afán de establecer un concepto único y aplicable para todas las
instancias del sistema educativo nacional, sino con la intención de aportar
elementos y abrir espacios de discusión que generen significados compartidos,
con el fin de que cada instancia educativa en su ámbito de competencia se
apropie de éstos y los implemente en los términos concertados.
Para que se dé eficazmente una buena calidad educativa es
necesario que se complemente con todo los requerimientos como son los antes
mencionados.
Referentes
nacionales
En la actualidad, se analizan las transformaciones que, a un ritmo
cada vez más rápido, se producen en el mundo contemporáneo, así como las nuevas
misiones y funciones que una sociedad en constante evolución demanda a los
sistemas educativos.
Se ha
visto que el cambio y la acumulación permanentes del conocimiento exigen a los
sistemas educativos una capacidad de actualización continua de sus currículos y
de sus cuerpos docentes; que la universalización del acceso y la heterogeneidad
sociocultural y económica crecientes reclaman de los sistemas educativos, y
especialmente de la escuela, una alta capacidad para desarrollar estrategias y
modalidades de funcionamiento y de enseñanza diferenciadas; que los cambios en
el mundo del trabajo necesitan la formación de un conjunto de competencias
básicas y potentes en todos los individuos; y, finalmente, que tanto los
requerimientos de conformación de un ciudadano para la democracia del presente
siglo, exigen al sistema educativo que asuma una mayor responsabilidad en la
formación de la personalidad de los individuos.
Los referentes nacionales son los lineamientos que se deben
de seguir desde lo nacional para que el ámbito educativo sea eficaz y cumpla
con todas las expectativas marcadas.
El
propósito de este enfoque es avanzar en la construcción de nuevas formas de
gestión, práctica docente y participación social, que permitan transformar la
cultura organizacional y el funcionamiento de las escuelas públicas de
educación básica; la estrategia es apoyar las acciones que cada centro escolar
decida para mejorar tanto la calidad del servicio educativo como los resultados
de aprendizaje, a través de una reorientación de la gestión institucional
—federal y estatal— para ampliar los márgenes de decisión escolar; asesoría y
acompañamiento especializado para enriquecer el proceso de transformación
escolar; con apertura de espacios para la participación social responsable y la
provisión de recursos financieros administrados directamente por la escuela.
Como nos dice la parte de arriba, es necesario todo esto
para de esta manera lograr en la educación básica algo sobresaliente.
II.
EL
MODELO DE GESTIÓN ESTRATEGICA
¿En qué consiste?
Un
modelo es un conjunto de representaciones de la realidad, elaborado para
facilitar su comprensión y estudiar su comportamiento, asociado con el
conocimiento previo y la experiencia. Ésta es subjetiva, en tanto su conocimiento
es concreto, porque refiere a una situación que puede inferirse desde premisas
y supuestos; para ser comprendida por un número mayor de personas, es necesario
darle forma y sentido.
Todo esto va ligado a lo que se necesita en un sistema
escolarizado
Un
modelo educativo es, entonces, una representación de carácter conceptual de la
compleja realidad educativa, que surge a partir de aproximaciones sucesivas a
las interacciones y prácticas que ocurren en ésta; permite comprender una
parte de esta muy diversa esfera, por lo tanto, requiere de un esfuerzo de
clasificación, cualificación y recuperación de elementos comunes en un grupo
altamente representativo, que pueda ser trasladado para su aplicación en
escenarios similares, dada su naturaleza genérica.
¿De dónde surge?
El MGEE
surge en un momento coyuntural de política educativa con el fin de superar los
obstáculos para el logro educativo identificados en el sistema educativo
nacional.13 En esta circunstancia se contemplaron con precisión las capacidades
de autogestión de los actores en los distintos niveles educativos; con el
propósito de impulsar niveles más altos de autonomía en los colectivos
escolares y potenciar la toma de decisiones, la implementación de estrategias
de mejora en su contexto y desde su propia intervención en escenarios de
corto, mediano y largo plazo.
El MGEE se hizo con la finalidad de lograr metas a largo
plazo en las diferentes secciones escolarizadas.
El MGEE consideró aspectos de los
movimientos internacionales de reforma para la calidad educativa, como el de
eficacia escolar y el de mejora de la escuela, para concretarse hoy en el
movimiento de transformación de la escuela por la eficacia y la mejora.
El movimiento de eficacia escolar se basa en los
resultados de aprendizaje de los alumnos y en los factores del centro escolar
que coadyuvan al logro de dichos resultados, en el supuesto de que los
estudiantes pueden alcanzar el máximo nivel posible de aprendizajes, a pesar
de los factores externos a la escuela.
¿Cuál es su
propósito?
El
propósito fundamental del mgee es asegurar progresos constantes en las formas
de gestión para potenciar las condiciones que detonen mejores resultados de
logro educativo, desarrollando competencias colectivas y prácticas innovadoras
de gestión institucional, escolar y pedagógica, donde cada actor asuma su
compromiso con la calidad educativa.
Todo esto es para un logro de la misma escuela y la manera
en como estas reaccionan ante las circunstancias.
La
naturaleza flexible del Modelo, hace posible un compromiso serio por la acción
educativa, que es compleja, singular e incierta, y necesita ser sintetizada,
abstraída y esquematizada mediante los elementos que más le caracterizan. En
este sentido, el MGEE aporta sus componentes, su proyección y sus significados;
así como la posible correlación entre éstos, en un intento por poner en marcha
nuevas formas de hacer en educación. Es decir, imprimir una cultura de
transformación constante y progresiva de la gestión educativa, escolar y
pedagógica que decante en otros resultados de logro educativo; que tenga su
razón de ser en las escuelas y en los colectivos, donde lo cotidiano transcurra
en un clima organizacional, innovador y abierto al aprendizaje para poder
desarrollar la tarea fundamental de formar para la vida.
III.
GESTIÓN
EDUCATIVA ESTRATEGICA: CONCEPCIONES CLAVES
La
noción que subyace a la gestión estratégica, constituye el hilo conductor del
proceso de formación y desarrollo de competencias en educación. Se parte de la
certeza de que la gestión estratégica es una competencia en sí misma y al mismo
tiempo una metacompetencia.
Al hablar de la gestión educativa estratégica, se hace
referencia a múltiples aspectos del sistema educativo; para efectos de
facilitar su exposición, se despliegan componentes que la integran, en lo
general; donde en cada uno subyacen una serie de factores y competencias
fundamentales, en particular. A sabiendas de la dificultad que entraña separar
—siquiera analíticamente— los límites entre un componente y otro, en este
apartado se intentará definir primero las nociones generales de la gestión para
llegar a la gestión educativa con enfoque estratégico; posteriormente, precisar
los niveles de concreción de la misma y, al final, expresar cómo se concibe
cada uno de sus componentes desde la perspectiva que aquí se propone.
La gestión
La
gestión se caracteriza por una visión amplia de las posibilidades reales de una
organización para resolver alguna situación o alcanzar un fin determinado. Se
define como el conjunto de acciones integradas para el logro de un objetivo a
cierto plazo; es la acción principal de la administración y es un eslabón
intermedio entre la planificación y los objetivos concretos que se pretenden
alcanzar.
En ocasiones se obtienen diferentes formas para resolver los
problemas que se están presentando en algunas diversidades.
El concepto gestión, tiene al menos tres grandes campos de
significado y aplicación. El primero, se relaciona con la acción, donde
la gestión es el hacer diligente realizado por uno o más sujetos para obtener o
lograr algo; es una forma de proceder para conseguir un objetivo o fin
determinado por personas. Es decir, está en la acción cotidiana de los sujetos,
por lo que se usan términos comunes para designar al sujeto que hace gestión,
como el gestor, ya sea como rol o función, y a la acción misma de hacer la
gestión: gestionar.
El segundo, es el campo de la investigación, donde la
gestión trata del proceso formal y sistemático para producir conocimiento sobre
los fenómenos observables en el campo de la acción, sea para describir,
comprender o explicar tales fenómenos. En este terreno, la gestión es un objeto
de estudio de quienes se dedican a investigar, lo que demanda la creación de
conceptos y categorías para analizarla. Investigar sobre la gestión es
reconocer las pautas y los procesos de acción de los sujetos, a través de su
descripción, análisis crítico e interpretación, apoyados en teorías, hipótesis
y supuestos. Por efecto, se han generado términos especializados que clasifican
las formas de hacer y actuar de los sujetos; de ahí surgen las nociones de
gestión democrática, gestión administrativa y gestión institucional, entre
otras.
El
tercer campo, es el de la innovación y el desarrollo, en éste se
crean nuevas pautas de gestión para la acción de los sujetos, con la intención
de transformarla o mejorarla, es decir, para enriquecer la acción y hacerla eficiente,
porque utiliza mejor los recursos disponibles; eficaz, porque logra los
propósitos y fines perseguidos; y pertinente, porque es adecuada al
contexto y a las personas que la realizan.
Existen diferentes tipos de maneras de gestión en las cuales se pueden desarrollar
satisfactoriamente para lograr cambios significativos.
La gestión
educativa estratégica
La
gestión en el campo educativo se ha clasificado, para su estudio, en tres
categorías de acuerdo con el ámbito de su quehacer y niveles de concreción en
el sistema: gestión institucional, gestión escolar y gestión pedagógica, las
cuales se representan en el gráfico siguiente.
La gestión
educativa estratégica es, una nueva forma de comprender, organizar y
conducir, tanto al sistema educativo como a la organización escolar.
Las principales características de la gestión educativa
estratégica son:
a. Centralidad en lo pedagógico. Parte de la
idea de que las escuelas son la unidad clave de organización de los sistemas
educativos y que el trabajo medular, de las escuelas y del sistema mismo,
consiste en la generación de aprendizajes para todos los alumnos.
b. Reconfiguración, nuevas competencias y profesionalización. Supone la necesidad de que los diversos actores educativos
posean los elementos indispensables para la comprensión de los nuevos procesos,
oportunidades y soluciones a la diversidad de situaciones.
c. Trabajo en equipo, que proporcione a la institución escolar una
visión compartida acerca de hacia dónde se quiere ir y de cuáles son las
concepciones y los princi-pios educativos que se quieren promover. También tiene
que ver con los procesos que faciliten la comprensión, planificación, acción y
reflexión conjunta acerca de qué se quiere hacer y cómo, que para ser efectivos
deben desarrollarse de manera colegiada.
d.
Apertura al aprendizaje y a la innovación.
Ésta se basa en la capacidad de los actores de encontrar e implementar nuevas
ideas para el logro de sus objetivos educacionales;
e. Asesoramiento y orientación para la profesionalización. Consiste en que existan espacios de reflexión para la formación permanente,
para “pensar el pensamiento”, repensar la acción, ampliar el poder epistémico y
la voz de los docentes; se trata de habilitar circuitos para identificar áreas
de oportunidad y generar redes de intercambio de experiencias en un plan de
desarrollo profesional.
f.
Culturas organizacionales cohesionadas por una
visión de futuro, que se planteen escenarios múltiples ante
situaciones diversas, a partir de objetivos claros y consensos de altura para
arribar a estadios superiores como institución; donde los actores promuevan una
organización inteligente, rica en propuestas y creatividad que estimulen la
participación, la responsabilidad y el compromiso compartido.
g.
Intervención sistémica y estratégica.
Supone visualizar la situación educativa, elaborar la estrategia y articular
acciones para lograr los objetivos y metas que se planteen; supone también,
hacer de la planificación una herramienta de autorregulación y gobierno para
potenciar las capacidades de todos para una intervención con sentido.
Para poder lograr una mejor educación pedagógica
estratégica es necesario que se cumplan siertas reglas, las cuales se mencionan
en la parte de arriba, las cuales se tienen que cumplir correctamente.
Gestión
institucional
Ésta se enfoca en la manera en que cada lugar
traduce lo establecido en las políticas; se refiere a los subsistemas y a la
forma en que agregan al contexto general sus particularidades. En el campo
educativo, establece las líneas de acción de cada una de las instancias de
administración educativa.
Dicha
acción educativa se vincula con las formas de gobierno y dirección, con el
resguardo y puesta en práctica de mecanismos para lograr los objetivos
planteados en el sector educativo hacia la calidad; en este marco, el hacer se
relaciona con evaluar al sistema, sus políticas, su organización y rumbo, para
rediseñarlo y reorientarlo al cumplimiento cabal de su misión institucional.
Asimismo, este tipo de gestión no sólo tiene que ser eficaz, sino adecuada a
contextos y realidades nacionales, debido a que debe movilizar a todos los
elementos de la estructura educativa; por lo que es necesario coordinar esfuerzos
y convertir decisiones en acciones cooperativas que permitan el logro de
objetivos compartidos, los cuales han de ser previamente concertados en un
esquema de colaboración y alianzas intra e interinstitucionales efectivas.
Gestión
escolar
Respecto
de la gestión escolar, es urgente avanzar hacia una concepción más amplia y profunda,
es decir, hacia una gestión con la suficiencia teórico y metodológica para
convertir a la escuela, como señala Tapia (2003), en una organización centrada
en lo pedagógico, abierta al aprendizaje y a la innovación; que abandone
certidumbres y propicie acciones para atender lo complejo, lo específico y lo
diverso; que sustituya las prácticas que no le permiten crecer, que busque el
asesoramiento y la orientación profesionalizantes, que dedique esfuerzos
colectivos en actividades enriquecedoras, que concentre la energía de toda
comunidad educativa en un plan integral hacia su transformación sistémica, con
una visión integral y factible.
Esto se basa en lo que internamente hablando de la escuela, debe tener
o hacer para lograr tener un mejoramiento y de esta manera satisfacer las
necesidades externas y brindar mejores conocimientos y aprendizajes, basados en
normas y reglas más estructuradas.
Gestión
pedagógica
Es en
este nivel donde se concreta la gestión educativa en su conjunto, y está
relacionado con las formas en que el docente realiza los procesos de enseñanza,
cómo asume el cu-rrículo y lo traduce en una planeación didáctica, y cómo lo
evalúa y, además, la manera de relacionarse con sus alumnos y los padres de
familia para garantizar el aprendizaje de los primeros.
Por lo tanto, la gestión pedagógica busca aplicar los
principios generales de la misión educativa en un campo específico, como es el
aula y otros espacios de la educación formal debidamente intencionada. Está
determinada por el desarrollo de teorías de la educación y de la gestión.
Los maestros también son un factor determinante en la
producción del aprendizaje, ya que ellos son los mediadores, claramente también
los directivos tienen mucha importancia.
Interrelación
entre los tres niveles de gestión
La
cristalización de las acciones en los distintos niveles de gestión perfila un
modelo de gestión educativa; se apuesta a enfocar su organización, su
funcionamiento y sus prácticas hacia una perspectiva gestora de resultados
educativos; así, el papel de los actores cobra especial relevancia porque
centran su atención en la generación de dinámicas internas de cambio, que
parten de revisar cómo hacen lo que hacen y qué resultados están obteniendo.
Luego entonces, la misma dinámica de trabajo implica una preocupación de éstos
por hacer mejor las cosas, pero no de manera aislada, sino en conjunto con los
demás actores.
Las ideas fuerza de la gestión institucional, escolar y
pedagógica sostienen que, en contextos inciertos y bajo condiciones cambiantes,
es preciso reinventar, sistematizar y mejorar continuamente los objetivos, estrategias,
prácticas y cultura de las organizaciones educativas. Se propone que no sólo
las escuelas públicas mexicanas, sino la meso y la macro estructuras del
sistema educativo nacional adopten y adapten este modelo en el marco de la
reorientación de sus fines, el establecimiento de una filosofía y nuevos
propósitos, así como la focalización de esfuerzos que privilegien la mejora de
las prácticas educativas.
IV.
COMPONENTES
DEL MODELO DE GESTIÓN EDUCATIVA ESTRATEGICA
Se
han desarrollado diferentes modelos de intervención y mejora de la gestión
escolar, basados en plataformas teóricas y metodológicas. En el caso del mgee
se ha enfatizado en la transformación de las formas tradicionales para
transitar del actuar normativo burocrático a un enfoque estratégico.
Para
la definición de sus particularidades, el Modelo cuenta con ocho componentes,
los cuales se vinculan e interrelacionan; ninguno tiene privilegio sobre otro y
el grado de atención que merecen es dado por el usuario del Modelo de acuerdo
con las necesidades y características de su ámbito de incidencia.
La
gestión y sus niveles de concreción ya han sido abordados, en tanto sus
dimensiones se tratan en un capítulo más adelante, así como la relación con los
estándares de gestión, práctica docente y participación social.
Liderazgo
compartido
Aunque
el liderazgo generalmente se asocia con el desempeño del directivo, por ser considerado
el líder por excelencia de una institución, es necesario que se reconozca la
existencia de una estructura organizativa donde hay una micropolítica que
determina el rol de los actores. Ahora bien, pensar el liderazgo de manera
unipersonal sería creer que sólo el directivo puede desarrollarlo, no obstante
debe reconocerse que en cada institución o instancia educativa a veces hay
otros liderazgos no reconocidos o no compartidos,
El liderazgo es una fuerza muy importante que deben de tener las personas
que son encargadas de algún sistema estratégico, esto con la finalidad de que
sea más productivo lo que se está realizando. En todos los lugares, trabajos,
escuelas, instituciones debe de haber un líder y este se encargara de llevar
por completo todo lo concerniente a competencias y a que la institución sea
mejor.
Esta categoría implica desarrollar una serie de capacidades y
habilidades, como analizar las interrelaciones existentes dentro de un
sistema, entender los problemas de forma no lineal y ver las relaciones
causa-efecto a lo largo del tiempo; trabajar en equipo y desarrollar procesos
para elaborar visiones compartidas; aprender de la experiencia y de los
errores; cuestionar supuestos y certidumbres; desarrollar la creatividad y
mecanismos para la transferencia y difusión del conocimiento; así como generar
una memoria organizacional, entre otras.
También requiere de
una serie de atributos y cualidades como la anticipación, la proyección, la
concertación, la animación, la empatía y la asertividad, aunque para ello no
existe una formación específica establecida, son cualidades que se conforman
con la experiencia en el campo, se obtienen en procesos formativos personales y
de desarrollo profesional.
Un buen liderazgo, en consecuencia, es determinante para el
aseguramiento de propósitos que resultan fundamentales para la calidad educativa,
la transformación de la organización y el funcionamiento interno de las
escuelas, así como de la gestión de la función supervisora; el desarrollo de
una gestión institucional centrada en la escuela y el aseguramiento de los
aprendizajes; y en general, el alineamiento de toda la estructura educativa
hacia el logro educativo.
Se ha definido al liderazgo directivo efectivo como “el
proceso de conducir a un grupo de personas en una determinada dirección por
medios no coercitivos”,19 es
decir, el papel que juega el directivo, que va más allá del desempeño del
puesto en función del nombramiento, que se preocupa y ocupa del desarrollo de
los procesos al igual que de las personas. Así, prima un interés superior por
lograr los objetivos y cumplir las metas, que además son compartidas por el
equipo de docentes, personal de apoyo, padres de familia y alumnos.
El liderazgo dinamiza las organizaciones
educativas para recuperar el sentido y la misión pedagógica desarrollada a
partir de objetivos tendientes a lograr aprendizajes potentes y significativos
para todos los estudiantes.
Para que un individuo pueda desarrollar un
liderazgo no sólo necesita tener conocimiento del sector, sino también una
visión compartida con sus colaboradores, conducirse con honestidad, compromiso
con los intereses colectivos y capacidad para relacionarse con las personas.
Es importante destacar que el liderazgo no es una atribución
directa, sino una particularidad personal que se tiene que construir y
expresar en prácticas concretas y ámbitos específicos, para ello se requiere
enfocar el ejercicio del liderazgo en un plano horizontal y mantener ante todo
una relación de colegas con los compañeros del centro de trabajo que se
comparte, que no sólo contribuya a la administración eficaz de la organización,
sino que desarrolle el potencial para producir cambios necesarios y útiles.
Asimismo, distingue como prácticas decisivas
para lograr un liderazgo efectivo, el que los directivos tengan que:
1.
Desafiar los procesos, es decir, atreverse a innovar, a crear y a intervenir en los
procesos establecidos.
2.
Inspirar una visión compartida, donde el beneficio colectivo trascienda más allá del
conocimiento y potencial individual.
3.
Habilitar a otros para que actúen, entendiendo que el poder de decisión debe ser un ejercicio
desconcentrado y compartido, para que “otros” sean también líderes y
desarrollen sus potencialidades; es una nueva forma de promover la relación
líder-liderados.
4. Modelar el camino, lo cual
significa que cada líder tiene como una de sus más finas funciones la
liberación permanente, desde sus posibilidades, de aquellos obstáculos que
puedan inhibir el desarrollo del liderazgo de otros.
5. Dar aliento al corazón, es
decir, que debe haber una fuerte carga anímica y motivacional generada desde
la posición del líder hacia todos y cada uno de los colaboradores.
Trabajo colaborativo
La conformación de equipos de trabajo se da en tiempos y formas
diversas, mas esto no significa tácitamente que sus miembros trabajen en
equipo, pues se presentan una serie de implicaciones que es necesario
reconocer, como: la adaptación de los nuevos miembros a las formas de trabajo
existentes, la conjunción de liderazgos, la apropiación de los propósitos de
grupo, la inclusión en tareas colectivas y la aportación de la individualidad
para la construcción colectiva, entre otras.
El trabajo
colaborativo es importante dentro de las instituciones ya que todos los
miembros de estas deben poner esfuerzo para lograr cumplir objetivos y metas y
corto y largo plazo. Todos deben a trabajar en equipo para que el trabajo sea
más eficiente y eficaz.
Un equipo es un conjunto de individuos con habilidades
complementarias, que dependen unos de otros para establecer y cumplir
propósitos y metas compartidas. Cuando estas personas suman esfuerzos para
resolver un objetivo común, anteponen su interés para lograrlo y consiguen
desarrollar una buena comunicación, altos niveles de confianza, cooperación y
colaboración. Para distinguir la efectividad en un trabajo de equipo, habrá que
remitirse a su capacidad de organización, a su funcionamiento y a sus
resultados.
Un trabajo colaborativo en las instituciones educativas implica
procesos que faciliten la comprensión, planificación, acción y reflexión
conjunta acerca de qué se quiere hacer y cómo. Establecer un sistema de
colaboración contribuye a la generación de un clima organizacional —en el
ámbito del sistema educativo, escuela y aula— que posibilite la libre
expresión, la comunicación bidireccional, el diálogo en el tratamiento y la
resolución de conflictos, confianza, armonía y respeto en las relaciones
interpersonales, donde se establezcan acuerdos y se cumplan.
Como se mencionaba
anteriormente es necesario que en las instituciones tengan estructuras por
cumplir.
Un clima de “colegas” es una condición clave para asegurar el
éxito de los propósitos fundamentales del equipo, puede facilitar tareas de
organización para enfrentar retos complejos y representa además un bastión para
otros desafíos.
Prácticas docentes flexibles
A propósito de la gestión pedagógica, en la que se concretan los
aprendizajes, el MGEE plantea este componente y lo asocia con el desempeño
profesional del personal docente, que toma en cuenta las características,
capacidades, estilos y ritmos de aprendizaje de los alumnos, y permite
propiciar oportunidades pedagógicas diferenciadas. En este sentido, se tiende a
una atención diversificada que aproveche múltiples recursos y medios
didácticos.
Las prácticas docentes flexibles son la propuesta que del MGEE hace a los maestros,
respecto a las formas y los fines de su práctica cotidiana que, más allá de
conformarse con lograr un conjunto de contenidos curriculares, debe asegurar
que los alumnos desarrollen competencias que les permitan integrarse y
desenvolverse con plenitud en los niveles educativos posteriores y en la vida
misma.
Las prácticas docentes
flexibles las hacen los maestros para lograr en los alumnos un aprendizaje mas
objetivo y que la información se quede en los alumnos, usando de esta manera
técnicas eficientes para poder lograrlo.
Planeación estratégica
Dada su particularidad, este componente ha sido el más
desarrollado y el que más ha gene-rado innovaciones, porque se parte de retomar
el sentido del qué, del cómo, del cuándo y del para qué
se planea.
Cuando la planeación se convierte en un proceso que se realiza de
forma permanente, participativa y con base en consensos, no hay un
planificador sino un facilitador de la planificación situada dentro de la
comunidad educativa; misma que se convierte en un sistema de auto-organización,
autorregulación y autoplanificación. Para efectos de evitar ambigüedades entre
el significado y uso de los términos planeación (ser) y planificación
(hacer), desde esta perspectiva, la primera hace alusión a lo que se piensa
transformar y la segunda al modo de concretar y documentar lo que se piensa.
Características básicas
El análisis estratégico aplicado a las dimensiones de la gestión,
se caracteriza por su capacidad para construir consensos y visiones
holísticas, es decir, prevalece una manera de ver las cosas en su totalidad y
en su complejidad, pero de la misma forma, han de apreciarse interacciones,
particularidades y procesos finos; que, por lo regular, no se perciben si los
aspectos que conforman el todo se estudian por separado. Una vez que se
reconocen estas especificidades y el todo, es posible organizar el trabajo
optimizando esfuerzos y reduciendo riesgos en un sentido sistémico.
Evaluación para la mejora continúa
Se define este componente como la valoración colectiva y crítica
de los procesos implementados en sus fases de planeación, desarrollo e
impacto, caracterizada por una actitud que asume la responsabilidad por los
resultados propios y con apertura a juicios externos, factores fundamentales
para la toma de decisiones.
Se tiene que evaluar
para lograr en las instituciones que se pueda mejorar los problemas que ya
existen y de esta forma ayudar al aprendizaje de los alumnos y de los mismos maestros.
Es un
proceso o conjunto de actividades programadas de reflexión sobre la acción,
apoyado con procedimientos sistemáticos de recolección, análisis e
interpretación de información con la finalidad de emitir juicios fundamentados
y comunicables sobre las actividades, resultados e impactos de un programa [de
acción] y formular recomendaciones para tomar decisiones que permitan revisar las
acciones presentes y mejorar las acciones futuras.
Participación social responsable
La participación social parte de las opiniones de la sociedad y
sus organizaciones como evaluadoras de las políticas públicas para que éstas
sean modificadas o reelaboradas al ejercer cierta presión considerando el bien
común. En el caso de la escuela, está referida a la participación de los padres
de familia, comunidad y organismos interesados en el acontecer de la escuela,
en cooperar con el colegiado en la formulación y ejecución del plan escolar
tomando decisiones conjuntas y realizando tareas de contraloría social.
Aquí la sociedad
interviene para lograr metas rápidamente y contribuir con las personas que lo
necesitan. En este caso en las escuelas, se refiere a los padres de familia y
como estos intervienen junto con los maestros para lograr un aprendizaje
significativo en el alumno.
La sociedad está constituido por grupos de personas que actúan
recíprocamente, que tienen actividades que se centran alrededor de una serie de
objetivos comunes, que comparten creencias, actitudes y conductas colectivas.
“Cuando se pertenece a grupos organizados con intereses afines, la relación
personal es más directa y existen mayores oportunidades de establecer vínculos
estrechos y definitivos que logran un beneficio común”.
La
dimensión de capital social de la escuela se constituye por:
a.
La consolidación de la comunidad escolar,
considerando la permanencia de los directores y maestros en la escuela, la
cultura instalada de trabajo colectivo (a través del Consejo Técnico) y el
diseño de un proyecto de mejora académica de manera participativa, con
responsabilidad en su ejecución y en sus resultados.
b.
Relaciones basadas en la confianza entre
directores, maestros y padres de familia, de manera que cada
quien conoce el alcance de sus responsabilidades, se puede conversar amplia y
abiertamente sobre los problemas. Las relaciones son armoniosas porque se
cuenta con mecanismos para negociar conflictos y se intenta regular las
relaciones personales con base en normas claras, algunas de ellas decididas por
el propio colectivo.
c. El compromiso explícito de maestros, padres y directivos por el
aprendizaje significativo de los alumnos, de
manera que se consideran aliados en una tarea común. Los profesores solicitan a
las madres (específicamente, aunque eventualmente a otros miembros de las
familias) apoyo en actividades de enseñanza, tanto en el hogar como en la misma
escuela. Las madres no sólo refuerzan lo que enseñan los maestros, sino que
también comparten y estimulan competencias académicas y sociales propias.
Rendición de cuentas
Se refiere a los procesos que establece la
escuela para informar a la comunidad educativa de las actividades y resultados
de su gestión; comprende el clima organizacional y el áulico, el proceso de
enseñanza y aprendizaje de los alumnos y la administración de los recursos.
Es una denominación
compuesta usada como traducción del término anglosajón accountability,
aunque su aplicación no es precisamente transferible a nuestra cultura. Tiene
sus orígenes en el sector privado pero ha proliferado en el sector público para
dar a conocer los resultados del ejercicio en dependencias, organismos,
instituciones, programas y proyectos financiados con recursos del erario
público.
Esto es para informar
a los miembros de la escuela, a la sociedad, a la comunidad sobre las
actividades que se realizaran en la escuela en el tiempo establecido.
Libertad en la toma de decisiones
En este aspecto, tanto la investigación como
las políticas educativas han sido orientadas en las últimas décadas a recuperar
la capacidad interna de las escuelas para tomar sus propias decisiones
respecto a la resolución de asuntos internos que les competen; así, la
promoción del desarrollo de ciclos de mejora en los centros escolares, donde
los actores presentan un frente común para optimizar sus procesos y resultados,
privilegia las decisiones internas que consideran la opinión y la voluntad de
agentes externos, independientemente de la jerarquía institucional, quienes a
partir de una visión y misión compartidas promueven la innovación de estrategias
y acciones desde su propia concepción y realidad.
Relación entre los componentes de la gestión educativa
La naturaleza transformadora del MGEE, hace posible la apertura y
compromiso con la mejora continua de la acción educativa, misma que es compleja,
singular e incierta, que necesita ser abstraída y representada a través de los
componentes que más le caracterizan. Es así como este modelo representa de
forma relevante la manera en que sus componentes se complementan, se implican,
se imbrican, correlacionan y muestran su interdependencia.
V.
DIMENSIONES Y ESTANDARES
Los estándares como
referentes permiten a la escuela establecer procesos de autoevaluación, con
los componentes como ejes transversales que se interrelacionan entre sí, ya que
en algunos casos son base para la creación de condiciones, en otros casos son
parte de los procesos permanentes y en otros, resultado de una buena gestión
escolar.
Los estándares no
pueden ser clasificados como componentes, pues uno o más componentes pueden estar
involucrados en un estándar.
Dimensiones
de la gestión escolar
Una premisa fundamental en el
proceso de cambio es entender lo que sucede al interior de la escuela para
poder decidir qué procesos deben permanecer en ésta, cuáles deben ser cambiados,
cuáles eliminados y qué cosas nuevas se requiere hacer. La dinámica escolar es
compleja y es poco probable que se identifiquen los elementos señalados si se
intenta ver la totalidad de lo que sucede en ella, por lo que es necesario
analizarla por partes; una manera de hacerlo es establecer particiones a esa
totalidad con diferentes criterios; que pueda ser subdividida en fragmentos más
pequeños que permitan emitir juicios de valor y tomar decisiones claras.
Existen
las
dimensiones a través de las que se propone hacer el análisis son cuatro:
pedagógica curricular, organizativa, administrativa y de participación social
comunitaria.
Cada una nos habla sobre lo establecido dentro del contexto
educativo.
Pedagógica curricular
Esta dimensión se
refiere al trabajo que se realiza en el aula y, como su nombre lo indica,
analiza la relación que tiene el docente con los contenidos curriculares, la
forma en que transmite conocimientos, desarrolla habilidades y destrezas en sus
alumnos y establece un conjunto de valores al interior del aula. Considera las
formas de hacer e interactuar entre maestro, alumno y padres de familia para
desarrollar las competencias de los estudiantes y tiene una estrecha relación
con la gestión pedagógica que se realiza en la escuela.
Organizativa
Esta dimensión
considera la interrelación al interior del colectivo docente y de éste con los
padres de familia. En ella están presentes los valores y las actitudes que
prevalecen en los actores escolares. Los valores traducidos en actitudes son
los sustentos que le sirven a la organización escolar para tomar las decisiones
que considera más convenientes al enfrentar diversas situaciones.
Administrativa
El análisis de esta
dimensión permite el reconocimiento del tipo de actividades que desde la
administración escolar favorecen o no los procesos de enseñanza y de
aprendizaje con el propósito de que puedan modificarse para mejorar los
rendimientos educativos de los alumnos, las prácticas docentes y los
directivos, y también del personal de apoyo y asistencia.
Participación social comunitaria
Esta dimensión
involucra la participación de los padres de familia y de otros miembros de la
comunidad donde se ubica la escuela. Mediante el análisis habrá que identificar
la forma en que el colectivo, directivo y docentes, conocen, comprenden y
satisfacen las necesidades y demandas de los padres de familia, así como la
forma en que se integran y participan en las actividades del centro escolar,
principalmente en aquellas que desde el hogar pudieran favorecer los
aprendizajes de los estudiantes.
Relación entre dimensiones
Las cuatro
dimensiones son importantes por sí mismas y al ser parte del todo se encuentran
interrelacionadas; si se quisiera dar un ordenamiento a las mismas, la dimensión
pedagógica curricular ocupa un papel preponderante, porque es preciso focalizar
los quehaceres de todas las dimensiones en torno a los aspectos académicos,
referidos al enseñar y al aprender.
Estándares educativos
Las dimensiones de la
gestión escolar, al ser herramientas de análisis, facilitan identificar los
procesos que se llevan a cabo al interior de la escuela, analizarlos y
establecer nuevas formas para iniciar o incrementar una mejora, sin embargo, no
permiten fijar un punto de llegada que responda a metas comunes dentro del
sistema educativo nacional.
VI.
HERRAMIENTAS DEL MODELO DE GESTIÓN EDUCATIVA ESTRATEGICA
El Plan Estratégico de Transformación Escolar
Es
la herramienta para desarrollar la planeación estratégica que surgió del pec a
partir de considerar que si los maestros, directivos, alumnos y padres de
familia forman una auténtica comunidad escolar, ésta tendría la capacidad de
identificar sus necesidades, problemas y metas realizables orientadas hacia la
mejora de la calidad del servicio educativo.
El portafolio institucional
Esta herramienta para el seguimiento de las acciones derivadas de
la planeación permite al colectivo escolar, y en específico al director, llevar
un control de insumos, productos y evidencias de los trabajos más relevantes.
Pizarrón de autoevaluación
Es una herramienta para la evaluación de procesos y resultados,
que contiene una serie de elementos escritos y gráficos montados sobre un
espacio físico determinado —podría adaptarse un pizarrón escolar usado, una
lona, etcétera—, que permiten dar seguimiento a los avances de estándares,
objetivos y metas, así como rendir cuentas de los resultados obtenidos tras
haber realizado una jornada de autoevaluación, de un ejercicio de la gestión
escolar, y que podría efectuarse a mitad o al final del ciclo escolar.
Implicaciones hacia la estructura educativa externa
La implementación, el acompañamiento y, en su caso, el
fortalecimiento de estas herramientas de planeación, seguimiento y evaluación,
regularmente parten de decisiones que se toman al orientar una gestión
institucional hacia la retroalimentación de dichos procesos, y pueden
emplearse en diversos contextos de la gestión educativa.
ESTÁNDARES
DE GESTIÓN, PRÁCTICA DOCENTE Y PARTICIPACIÓN SOCIAL EN LA ESCUELA
A.1.
La comunidad escolar comparte una visión de futuro, planea
sus estrategias, metas y actividades y, cumple con lo que ella misma se fija.
A.2.
El director ejerce liderazgo académico,
organizativo-administrativo y social, para la transformación de la comunidad
escolar.
A.3.
El personal directivo, docente y de apoyo (maestro de
educación especial, educación física, educación artística entre otros) trabaja
como un equipo integrado, con intereses afines y metas comunes.
A.4.
Los directivos y docentes se capacitan continuamente, se
actualizan y aplican los conocimientos obtenidos en su práctica cotidiana, para
la mejora de los aprendizajes de sus estudiantes.
A.5.
Los directivos y docentes demuestran un dominio pleno de los
enfoques curriculares, planes, programas y contenidos.
A.6.
Se cumple con el calendario escolar, se asiste con
puntualidad y se aprovecha óptimamente el tiempo dedicado a la enseñanza.
A.7.
La escuela mejora las condiciones de su infraestructura
material, para llevar a cabo eficazmente sus labores: aulas en buen estado,
mobiliario y equipo adecuado a los procesos modernos de enseñanza-aprendizaje,
laboratorios equipados, tecnología educativa, iluminación, seguridad, limpieza
y los recursos didácticos necesarios.
A.8.
Los docentes demuestran capacidad crítica para la mejora de
su desempeño a partir de un concepto positivo de sí mismos y de su trabajo.
A.9.
Los docentes planifican sus clases considerando alternativas
que toman en cuenta la diversidad de sus estudiantes.
A.10. Las experiencias de aprendizaje
propiciadas por los docentes ofrecen a los estudiantes oportunidades
diferenciadas en función de sus diversas capacidades, aptitudes, estilos y
ritmos.
A.11.
Los docentes demuestran a los estudiantes confianza en sus
capacidades y estimulan constantemente sus avances, esfuerzos y logros.
A.12.
Los docentes consiguen de sus alumnos una participación
activa, crítica y creativa como parte de su formación.
A.13.
La escuela se abre a la integración de niñas y niños con
necesidades educativas especiales, otorgando prioridad a los que presentan
alguna discapacidad o aptitudes sobresalientes y que requieren de apoyos
específicos para desarrollar plenamente sus potencialidades.
A.14.
En la escuela se favorece el conocimiento y valoración de
nuestra realidad intercultural.
A.15.
La escuela incentiva el cuidado de la salud, el aprecio por
el arte y la preservación del ambiente.
A.16.
La comunidad escolar se desenvuelve en un ambiente propicio
a la práctica de valores universales tales como la solidaridad, la tolerancia,
la honestidad y la responsabilidad, en el marco de la formación ciudadana y la
cultura de la legalidad.
A.17.
El personal de la escuela, padres de familia y miembros de
la comunidad participan en la toma de decisiones y en la ejecución de acciones
en beneficio del centro.
A.18.
Los padres de familia están organizados y participan en las
tareas educativas con los docentes, son informados con regularidad sobre el
progreso y rendimiento de sus hijos y tienen canales abiertos para expresar sus
inquietudes y sugerencias.
A.19.
Los alumnos se organizan y participan activamente en las
tareas sustantivas de la escuela.
A.20.
La comunidad escolar se autoevalúa, realiza el seguimiento y
evaluación de sus acciones, busca la evaluación externa y las utiliza como una
herramienta de mejora y no de sanción.
A.21.
El director y los maestros promueven su desarrollo
profesional, mediante la reflexión colectiva y el intercambio de experiencias
para convertir su centro de trabajo en una verdadera comunidad de aprendizaje.
A.22.
La comunidad escolar participa en una red de intercambio con
otras comunidades escolares para fortalecer la mejora de la práctica docente,
directiva, de los aprendizajes de los alumnos y de relación con los padres de
familia.
A.23. La comunidad escolar rinde cuentas
y difunde a la sociedad los avances de su desempeño en el logro de los
propósitos educativos y la administración de recursos, entre otras.
B)
Estándares de Logro Educativo:
Nivel
de Preescolar:
B.1.
Los alumnos desarrollan y manifiestan un incremento en sus
capacidades relacionadas con el proceso de construcción de la identidad
personal y de las competencias emocionales y sociales. (Desarrollo personal y
social).
B.2.
Los alumnos desarrollan y manifiestan un incremento en su
capacidad de expresión, identifican las distintas funciones y formas del
lenguaje (oral y escrito) para satisfacer necesidades personales y sociales
(Lenguaje y comunicación).
B.3.
Los alumnos desarrollan y manifiestan un incremento en las
habilidades relacionadas con la construcción de nociones matemáticas básicas
(Pensamiento matemático).
B.4.
Los alumnos desarrollan y manifiestan un incremento en sus
habilidades de pensamiento reflexivo, de observación, comparación y explicación
acerca del mundo que les rodea (Exploración y conocimiento del mundo).
B.5.
Los alumnos desarrollan y manifiestan un incremento en su
capacidad de apreciación de producciones artísticas y potencian su sensibilidad
y creatividad. (Expresión y apreciación artística).
B.6.
Los alumnos desarrollan y manifiestan un incremento en sus
capacidades motrices.(Desarrollo físico y salud).
Niveles
de Primaria y Secundaria:
B.7.
Los alumnos demuestran un incremento en sus habilidades de
razonamiento lógico matemático, evaluado
con base en las mediciones realizadas por las instancias competentes.
B.8.
Los alumnos demuestran un incremento en sus habilidades
comunicativas, evaluado con base en las
mediciones realizadas por las instancias competentes.
B.9.
La escuela disminuye el índice de reprobación.
B.10. La escuela disminuye el índice de
deserción.
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